El martes 27 de Marzo celebramos el día mundial del teatro con una pieza de “teatro íntimo” de Santi Senso: “Orgíame”.

Santi Senso es un artista que lleva más de diez años practicando el “teatro íntimo” en habitaciones de hotel, garages, casas particulares, naves industriales, cines, camerinos, caravanas y cualquier lugar que a él le parezca idóneo para representar un “acto íntimo”.

En los “actos íntimos” de Senso, ni el público, o clientes/as como él los denomina en su lenguaje íntimo en Orgiame, ni él mismo saben muy bien lo que va a suceder… “Actores y espectadores se mimetizan en un ambiente de desconcierto, deseos, inseguridades, placer, felicidad, reafirmaciones y participan del MIEDO como ritual”.

“Cada uno de nosotros tenemos el PODER del mundo que creamos, pero el miedo nos impide disfrutarlo, disfrutarnos”

“Atrévete a desafiarlo, a desafiarte, a desafiarme”.

“Atrévete a participar de una orgía de sentimientos en pleno acto de conocimiento”.

Santi Senso.

Para Santi Senso un acto íntimo es un acto de generosidad; la generosidad de Santi hacia el público y la del público hacia el artista. Todo empieza y se desarrolla a partir de la vulnerabilidad de los participantes y todo lo que sucede es real, todo está sucediendo de verdad, en ese momento, en ese instante.

Orgíame” el acto íntimo que se va a representar en “la CASA de la PORTERA“, se ha representado ya por media Europa y Sudamerica; ciudades como Berlín, Lisboa, Venezuela y Buenos Aires, entre otras, ya han sido testigos de lo que se vive y se siente al ver la obra de este artista.

Un artículo de Javier Vallejo para El País nos informa de lo que el público vivió hace unos meses cuando se representó el acto íntimo en un hotel de Madrid, un reflejo de lo que se va a poder ver/vivir el martes 27 en “la CASA de la PORTERA”.

“Esta vez la cita es en la habitación 103 del hotel madrileño Antigua Posada del Pez. Un total de 15 desconocidos vamos a participar en Orgíame, función de teatro íntimo cuyo protagonista, inspirado en el de Orgía, tragedia de Pier Paolo Pasolini, anda oculto bajo las sábanas. Santi Senso, su intérprete, tiene un fajo de sorpresas reservado: seremos huéspedes suyos, no meros espectadores, y acabaremos implicados en su juego como quien no quiere la cosa. Nadie se resistirá.

En Orgíame no hay barreras entre público y actores, ni estos últimos se conocen entre sí. Santi ignora quién será su pareja: no sabe siquiera si es hombre o mujer, porque su equipo lo escoge para una sola función entre candidatos que concursan bajo seudónimo, por correo electrónico. Y el elegido no conoce más que su propio texto: ignora las réplicas que Santi le dará. Cada uno ensaya por su lado y no vuelven a actuar juntos: lo que sucede cada noche es irrepetible. El desconcierto se puede leer en los ojos de Arlette Torres (actriz venezolana que anda desnuda entre nosotros con naturalidad desarmante), cuando se ve envuelta en una situación erótica extremadamente comprometida.

Es raro encontrar espectáculos con momentos de verdad de la buena tan próximos e intensos, donde lo sucedido aquí y ahora se imponga a la ficción tan claramente. “En Orgíame podemos hablar desde lo más profundo de nosotros y contar cosas que ni siquiera a un amigo le contaríamos”, dice Jesús González, uno de sus ocasionales intérpretes kamikaze. “Esto es jugar a vivir: justo lo que el teatro debería de ser siempre”, resume Eliana Sánchez, actriz próxima a Simbolia, compañía en torno a la cual Santi Senso teje proyectos como el Festival de Teatro Íntimo en casas particulares, que el año pasado celebró en Madrid dos ediciones, en primavera y otoño.

Orgíame está abierto a cuanto suceda: la empatía de su creador, su capacidad de anticipación y su maleabilidad parecen a prueba de imprevistos. En una función reciente no se presentó el otro intérprete. Cualquiera la hubiera suspendido, pero Senso se desdobló en los diálogos, zambulló al público en la acción y vio, estupefacto, cómo un espectador, sin haberlo pactado, acabó prestándose tácitamente a improvisar el papel de su compañero de juegos sexuales.

“La incertidumbre es el mejor aliado de la verdad, y en Simbolia somos transparentes: compartimos secretos e intimidades”, explica Senso. “Orgíame viene a ser un duelo entre el poder y el miedo, durante un acto de conocimiento en el que, según dicen, oficio de chamán o de maestro de ceremonias. Eso me gusta: que no me vean como actor”. “Santi es un té de ayahuasca”, apostilla Rocío Burgos, otra de sus compañeras en esta extraña aventura artística y vital, cuya próxima escala es el Bombo Festival (Primer Festival Internacional de Teatro de Investigación, Valencia, del 1 al 3 de julio).

¿Te vas a perder esta experiencia?

Martes 27 a las 20:30h en la CASA de la PORTERA.

¡¡¡AFORO LIMITADO!!!

Teléfono de Reservas 649 39 75 71.

Más información:

www.tifestival.wordpress.com